Facebook, Instagram y Twitter... El campo de los nuevos productores...

En esta ocasión quiero referirme a dos conceptos totalmente colidantes... Los verdaderos productores y los que están aprovechando el momento. Estos conceptos chocan... chocan porque en las redes sociales existen los verdaderos productores que exponen el esfuerzo de su trabajo, sus años de inversión, la pasión materializada en hechos, infraestructuras o genética y están los otros que se aprovechan de las redes para ofrecer el fruto de su voracidad comercial o el oportunismo muy de moda en Venezuela.

            Soy seguidor de muchísimas empresas y personajes del agro, de gremios, de productores, la mayoría de ellos los conozco personalmente e incluso, con orgullo, puedo decir que muchos saben quién soy, por eso afirmo que el mundo agropecuario es pequeño y cuando en tiempos ociosos de cuarentena revisas sus redes, uno se alegra de ver que aún queda gente con ganas de hacer país, de echar para adelante, pero lo más importante, de proveer a los venezolanos de alimentos y de crear el precedente de que si se puede.

            En esos mismos tiempos ociosos en redes te consigues con las muy prolíficas ventas de fincas… grandes extensiones de tierra, “con todos sus juguetes”, con pista de aterrizaje y vacas o búfalas que producen cuatro veces el promedio nacional en leche… (bueno, con nuestro promedio es fácil llegar esos números). Los ofertantes a veces no se corresponden con lo se espera, agencias inmobiliarias, jóvenes menores a 30 años, muchachas que no conocen ni siquiera el estado donde está ubicado el inmueble… Entonces asalta la duda… ¿será que estamos en presencia de otra estafa tipo “María la de los dólares”? pues déjeme decirle que no… porque en redes sociales más personales, como por ejemplo Whatsaap y sus grupos, existen personas que andan buscando este tipo de inmuebles para LA COMPRA  lo que denota que si existe un interés comercial por este tipo de bienes. Cuando haces el contacto te responden… “el trato es con un enchufado, entrega casas, apartamentos, camionetas y el resto pone los reales afuera”; por supuesto, no es el comprador directamente, pero se inicia una puja que en muchos casos termina en negocio, pero en detrimento de lo esencial… la producción agropecuaria.

            Muchos nuevos inversores no tienen el conocimiento, la cultura, la pasión y el amor por el campo. Hay otros que si lo tienen, que traen proyectos de envergadura y demuestran con hechos que vienen a trabajar e invertir para obtener un beneficio mutuo… beneficio económico (ganancia) a través del beneficio social (producción de alimentos) esos también se destacan… y los atacan… eso comprensible por la incongruencia que representa para muchos, el invertir en nuestro país hoy… pero hay un grupo, que no tuvo nada antes, consiguió apoderarse de bienes de producción, no produjo nada, y ahora expone su intención de venta de los bienes al mejor postor, en muchos casos a pérdida (claro, como no les costó el dinero de comprar, hoy venden en menos sin importarles) y que jugaron con lo más importante: la NULA producción de alimentos para aquellos que esperan mes a mes, cobrar el sueldito o pensión para adquirir su mercado.

            Las políticas de inversión en el campo son tema de seguridad nacional, la posibilidades que nuestros niveles de vida se vean disminuidos son cada vez más altas, no sólo por el detrimento del sistema de salud, sino porque las enfermedades son más peligrosas en las poblaciones mal alimentadas o nutridas. El que invierte en campo debe saber que implícitamente adquiere una responsabilidad social, que no es sólo para las redes sociales, sino que debe ser productivo, competitivo, y rentable… para su bien, porque en el campo su eficacia como productor es medida por la eficacia de su vecino…

            La otra vertiente y más importante, es la seguridad jurídica y las políticas agrarias que ofrezca el Estado en beneficio del productor,  sería un tremendo negocio para ellos que se respetara, invirtiera y se revalorizara el campo venezolano, pues me  atrevo a opinar que si se hiciera un censo actual de los productores agropecuarios nos encontraríamos como con el 85% de los dirigentes políticos del país engrosando la lista de “nuevos agricultores”, pero la mente y el egoismo no les da para pensar tanto, porque el negocio no está en el campo, sino el dinero fácil que les da la política.  Si cuando Adriani y Uslar Pietri se refirieron a sembrar el petróleo hubiesen sabido por ejemplo, que la industria petroquímica contribuiría con la producción nacional más se hubiesen afianzado en ese lema. Pero no, nuestra riqueza fue más útil para importar armas, vehículos de alta gama, “médicos y deportistas” ayudas a otros paises... y por ultimo y cuando se podía, se usó para importar los alimentos que nosotros mismos pudimos producir…!!!.

            Las redes sociales son la muestra de lo que somos, echemos un vistazo a las redes agropecuarias de Brasil, EEUU, Argentina o Uruguay… la generalización en la comunidad agropecuaria de la producción extensiva como empresa familiar, en contraposición del conuco venezolano, la especialización de las granjas pequeñas a diferencia de la magnificación de la mal llamada granja integral venezolana que produce tanto que no produce nada, las tecnologías aplicadas al campo en vez de “los juguetes de los ricos” en Venezuela… no para la "pinta" en las redes sociales, sino para demostrar su potencial y su manera de mostrar sus adelantos.

Ya está bueno de mediocridades, no quedamos atrás cada vez más, y la producción eficiente de alimentos es vital… culmino como siempre “necesitas de un productor agropecuario tres veces al día”.

jpguerrerosales.blogspot.com


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