La gasolina de un país...
La Gasolina... instrumento esencial, paradójicamente represor y
liberador...
Venezuela
tiene más de quince (15) años en esta situación de debacle productiva en el
ámbito petrolífero. Cuando el paro petrolero del 2002-2003 la existencia de las
primeras colas de gasolina y de ese diciembre de rumbas y desvelos en las
largas colas, se le achacó la responsabilidad a los dirigentes de "Gente
del Petróleo" por la situación de paralización y desabastecimiento de
gasolina para las estaciones de servicio. "No se refina, no hay
gasolina" era el lema, el gobierno de Chávez que ya venía presentando
fuerte oposición no solo dentro de la industria, logró, mediante la
infiltración y la venganza política, el despido de millares de trabajadores
petroleros que conocían de su trabajo y lo venían haciendo tan bien que PDVSA
figuraba entre las primeras empresas del ranking mundial de eficacia
corporativa.
La oposición
petrolera vio en la gasolina un instrumento liberador... ejerció presión y puso
en vilo al gobierno por varios meses... Cuando el gobierno cambió el escenario,
esa falta de gasolina de volvió represalia y fue la razón del despido de
quienes lo sabían hacer.
El incendio y
explosiones de las refinerías de Amuay y El Palito le generaban al pueblo la
certeza no sólo de comprender la incapacidad de los nuevos encargados de las
refinerías sino entender que el gobierno no tenía la mínima idea de gerenciar
un desastre ni mucho menos de volver a colocar las mismas a operar. El
Presidente horas después del incendio de Amuay expresó "el show debe
continuar" restándole importancia al hecho y no reconociendo las fallas
estructurales de su esquema político infiltrado equivocadamente en el esquema
empresarial de una empresa en decadencia.
Dejamos de
producir las cantidades normales de gasolina, pero no dejamos de enviar las
cantidades "acordadas" a Cuba... La gasolina represora para
Venezuela, liberadora de la economía cubana...
Muere el Sr.
Chávez, y llega al poder la sorpresa de muchos... Nicolás...!!!. Sorpresa,
porque desde antes de que lo golpearan con un libro en la cabeza en la sede del
Capitolio, o se cayera de las escaleras cuando escoltaba a Chávez como Ministro
no aparecía tan inmediato en el orden de sucesión de la corona socialista...
Habían otros nombres primero, Ramírez, Adán, Cabello, Rodríguez, Gabriela,
Arreaza antes del nombre de este presidente, que la única condecoración que
exhibía en su pecho era su pasado en Cuba y ser sindicalista en el metro de Caracas,
pero a quien misteriosamente el Sr. Chávez lo nombró antes de morir.
Al llegar, el
tema de la gasolina y el petróleo vuelve a la palestra pues entre sus primeras
medidas es apartar de los ministerios del ramo, al representante de la fracción
chavista, llamada en los bajos fondos como "Los Estudiados", al
Ingeniero aprovechado Rafael Ramírez, no sólo por estar en donde se maneja el
dinero; sino por considerarlo peligroso para la ascensión de las fracciones
"Militar" encabezada por Cabello y la "Del Pueblo"
encabezada por Jaua y el mismo Nicolás... fracciones de poca preparación
intelectual, profesional y moral pero con mucha ambición, hambre de poder y
sobre todo hambre económica.
Esa remoción
en un país normal debería ser celebrada, apartar de su puesto al responsable de
la debacle de la industria, pero… ¿sin exigirle responsabilidades? ¿Nombrar a
los cómplices como sustitutos?... y la última barrabasada, nombrar a un militar…
pero colocar a militares sin preparación en puestos estratégicos es de temerarios...
automáticamente las refinerías se paralizaron y dejamos de ser un país
petrolero a vivir de las reservas, del oro, el coltan, el uranio... La gasolina
se vuelve escasa y reprime al pueblo, pero libera al gobierno para explorar
otras fuentes de ingreso... A menos que sea un plan orquestado de destrucción
masiva, donde hasta las evidencias deben ser arrasadas, como pasó en la Gobernación
de Miranda en manos de Cabello por nombrar una.
Hoy tenemos un
país, sin gasolina, sin electricidad, sin reservas monetarias, sin reservas de
oro oficiales, sin medicinas, sin un orden lógico de las cosas... con dos
asambleas, dos fiscales, dos TSJ, dos Presidentes pero un sólo pueblo viviendo
penurias, desde el rico hasta el pobre, del chavista al escuálido, del
profesional al obrero. Lastimosamente la gasolina vuelve a ser represor en
tiempo de la pandemia pues su escasez e inexistencia hicieron que el país se
paralizara por más de 70 días aprovechando la coyuntura del Covid19, pero
teniendo que aceptar de una manera irresponsable, descarada y hasta insolente
que tuvieron que comprarla a Irán a dólares y se le debe cobrar a los
venezolanos en dólares, mientras envían buques gratis a Cuba frente a nuestras narices,
mientras generan una cadena de contrabando con la gasolina subsidiada y
mantienen un negocio redondo con las bombas “Premium”...
Vuelve la
gasolina a ser opresora, de la mano de
un régimen que sólo le conviene sus intereses... pero el venezolano común,
arropado de la viveza criolla, de la malicia llanera, de la avispada “gochitud”,
de lo “sabío” de los maracuchos, lo guaro de los larenses, lo sabiondo del
central y lo atravesado oriental, que ahora les dió por acaparar gasolina,
vivir del bachaqueo, comprar subsidiada y vender a dólares, depositarla en su
casa, comprar a diario, buscando que la gasolina los libere de la pesadilla que
se volvió ser venezolano común en Venezuela.
Venezuela va a
cambiar cuando entendamos que sólo cambiando nosotros el panorama cambiará.
Cuando no le demos cabida a malos gerentes y a hermanos inescrupulosos; cuando
la moralidad y las buenas costumbres sean estandartes de la nación y cuando los
valores y principios sean reestablecidos.
La gasolina
oprime y libera; pero es más útil cuando enciende el motor de un vehículo y
donde la opresión y liberación del pedal de aceleración marca la velocidad del
mismo. Pensemos en conjunto por el bien y futuro del país.
jpguerrerosales.blogspot.com
@JuanPa_Guerrero


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